Quiero comunicarles que aprobamos, el 11 de
diciembre, una minuta del Senado que prohíbe el uso de ejemplares de vida
silvestre en circos de todo el país, con multas de hasta tres millones 364 mil
pesos a quien viole la legislación y la turnamos al Ejecutivo para su
promulgación.
El documento, que reforma y adiciona diversas
disposiciones de las Leyes Generales del Equilibrio Ecológico y la Protección al
Ambiente, y de Vida Silvestre, fue aprobado con 267 votos a favor, 76 en contra
y 40 abstenciones.
La minuta, que deriva de dos iniciativas presentada
por el senador Jorge Emilio González Martínez (PVEM), en marzo pasado,
establece en el artículo 78 de la Ley General de Vida Silvestre la prohibición
para que los circos usen ejemplares de vida silvestre en sus espectáculos.
Asimismo, se adiciona una fracción XXIV al artículo
122, para considerar como infracción la realización de actos que contravengan las
disposiciones de conservación de vida silvestre fuera de su hábitat natural
establecidas en la ley.
En el artículo 127 se plantea que quien cometa
dicha infracción se hará acreedor a una multa de 50 a 50 mil veces el salario
mínimo, lo que equivale actualmente a entre tres mil 364 pesos y hasta tres
millones 364 mil pesos.
Se modifica también el artículo 87 Bis 2 de la Ley
General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, para agregar a
las facultades del gobierno federal el expedir y vigilar el cumplimiento de las
normas oficiales que determinen los principios básicos del trato digno y
respetuoso a los animales, incluyendo su entrenamiento.
En el documento se explica que diversos estudios
científicos han determinado que los animales sufren física y psicológicamente
como consecuencia de la vida en los circos, pues son privados de su desarrollo
natural, y entrenados de manera abusiva y cruel.
Señala que los circos no pueden proporcionar
algunas de las necesidades más básicas de bienestar a los animales, como
espacio y grupos sociales, y su cautiverio facilita la propagación de
enfermedades y representa un peligro para la integridad física de la población.
Finalmente,
considera que el uso de animales en espectáculos circenses no proporciona
ningún valor educativo a los espectadores, ni cumple funciones de conservación
de la fauna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario