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lunes, 15 de julio de 2013

El Reto


Por Esther Quintana Salinas
 
La gente votó por Isidro, entre otras razones, porque quiere tener a la cabeza del ayuntamiento de Saltillo a un hombre HONESTO

Esta semana han estado recibiendo su constancia de mayoría quienes resultaron electos para alcaldes por los próximos cuatro años, en nuestra Coahuila, así mismo los regidores y los síndicos. Se va cerrando el ciclo comicial, amén de aquellas contiendas que tengan que resolverse en tribunales, el grueso de la elección del 7 de julio ya tiene presidentes electos.
A casi ocho días de la elección, confieso que la euforia no me abandona, sin duda alimentada por la magnitud de la victoria que le dieron los coahuilenses a mi partido y a sus candidatos, y por la alegría y el entusiasmo que desbordan al haberse atrevido a darse la alternancia en buena parte del estado.

No hubo carro completo para el partidazo, privilegiaron el advenimiento de los contrapesos, y eso alienta a quienes soñamos con una entidad federativa en la que las fuerzas políticas se vean en la insoslayable situación de llegar a acuerdos en beneficio de sus gobernados, y no de intereses unilaterales. Por supuesto falta el Congreso para que el equilibrio institucional cristalice, pero ese es tema de otro día.

Volviendo al de estas reflexiones, la geografía política será distinta a partir del próximo año, por voluntad expresa de los coahuilenses. La capital del Estado la ganaron los 113 mil 428 votos que los saltillenses le dieron al candidato del PAN, Isidro López Villarreal. No hubo de por medio ni compra, ni coacción del voto por parte del blanquiazul, quien votó por Isidro, lo hizo porque así tuvo a bien.

Quienes votamos por él, la síndica y regidores que le acompañarán los próximos 4 años de su administración, confiamos en su honestidad, responsabilidad y capacidad para cumplir todos y cada uno de los deberes prescritos en la ley y en los compromisos vertidos en la plataforma de gobierno.

La gente votó por Isidro, entre otras razones, porque quiere tener a la cabeza del ayuntamiento de Saltillo a un hombre HONESTO, se lo decían en las colonias donde fue a pedir el voto casa por casa, le manifestaban su hartazgo verbalmente de funcionarios corruptos. La bandera de Isidro es y será porque a eso se comprometió, la transparencia y la rendición de cuentas. Expresó que no toleraría raterías en su administración, y que si estas ocurrían se sancionaría con todo el peso de la ley al responsable. De modo que están advertidos sus futuros colaboradores.

Saltillo tiene rezagos importantes, hay demasiadas carencias en la periferia. Un alcalde eficiente debe garantizarles a sus representados paz, orden y desarrollo. El depositario de la confianza popular en las urnas tiene el deber de prestarles a los contribuyentes buenos servicios públicos: agua, drenaje, alumbrado, SEGURIDAD, transporte. También cuidar y ampliar las áreas verdes, mantener la limpieza de las calles, avenidas, parques.

Un buen alcalde debe ir más allá de la democracia formal y dar paso a una participativa e incluyente, a la transparencia de su gestión, vía cabildos abiertos y rendición de cuentas y a la articulación de acciones con los comités de vecinos de las colonias – pero electos democráticamente – con los que pueda planificar adecuadamente el desarrollo y la fiscalización y buen uso de los dineros del pueblo. Los centros comunitarios que proyecta el alcalde electo son una realidad que ya funciona en otras partes del mundo, como en Medellín, Colombia, con excelentes resultados.

Un buen alcalde debe ser un genuino gestor del bien común, ocupado siempre en la procuración de condiciones que le permitan al niño, al joven, a las mujeres, a los adultos en general, vivir con dignidad. Así mismo, el arte y la práctica del deporte, y así lo manifestó en sus diferentes intervenciones nuestro alcalde electo, serán sus brazos fuertes para combatir la delincuencia y la inseguridad pública.

Encontrar un alcalde honesto y visionario no es tarea fácil, y si a eso le agregamos que sea un ejecutivo capaz de hacer realidad una visión construida democráticamente, pues más complicado. Isidro no solo tiene las manos limpias, su experiencia empresarial será muy útil para lograr un crecimiento y desarrollo conjunto y ordenado. Y una cualidad más, es un hombre sencillo, no sufre sofocos de soberbia, ni padece delirios de “grandeza”.

Tenemos alcalde. Enhorabuena.

lunes, 24 de junio de 2013

Las cadenas del miedo

Por Eesther Quintana Salinas
 
¿Por qué la honestidad es sinónimo de pen... en nuestro país? ¿Por qué se tolera que el grueso de los políticos en México lleguen al cargo público a enriquecerse y a enriquecer a su parentela, amigos, compadres y lambiscones, a costa de robarle a la población? ¿Por qué se celebra a los ladrones del erario público y se les sigue apoyando para que se encumbren más? ¿Por qué le siguen haciendo el caldo gordo a la impunidad, los mismos defraudados, los engañados por las burdas raterías ? ¿Qué pasa en Coahuila? Si hay un pueblo vilipendiado, ultrajado, burlado, es este, el nuestro, por la mismísima autoridad que juró que nos serviría y haría de nuestra tierra un paraíso. Quiero explicarme, verbi gratia, de manera racional el apoyo manifiesto a los candidatos del PRI por parte de algunos empresarios... ¿Cómo? y no encuentro más respuesta que la complicidad, la bonanza mal habida, la riqueza hecha a la sombra del dinosaurio. Solo así se entienden la sumisión y la entrega, y no les importa que Coahuila esté en el hoyo.

Y vuelvo la vista al sector educativo, al superior... ¿qué hay? En la máxima casa de estudios, la UAdeC, llegó el que se palomeó desde el Palacio Rosa, como siempre ha sido... en la entrega total, obligando a académicos y trabajadores a manifestarse en pro del saltimbanqui. Y al magisterio explotado por una de las criaturas del régimen que hoy está en la cárcel, en la misma suerte ¿Por qué, maestros, por qué cargan con esa esclavitud consentida? ¿Por qué le siguen haciendo la vida fácil a un grupúsculo de vividores, que dizque en su nombre logran “beneficios” laborales? ¿No les harta, no les agravia ser tratados como peones de ajedrez?

¿Qué deuda tienen con el sistema, que no acaban de pagarla? Maestros los hay y muy valiosos, personas casadas con su ministerio, pero a esos no se les reconoce, a esos se les margina, al que trabaja y quiere poner orden lo condenan al ostracismo y es visto por los haraganes como apestado... ¿Por qué maestros, por qué se permite esa indignidad? El voto es libre y secreto, hagan posible la alternancia, es urgente, es asunto de sanidad, de higiene pública.

A la burocracia amenazada, que tiene que asistir a fuerza a los mítines y acompañamientos de los candidatos del tricolor, so pena de perder el puesto... ¡Qué mezquindad! Verbalmente, por el Facebook, por correos electrónicos, la queja es esa: “NOS OBLIGAN, y tenemos que cuadrarnos porque no tenemos de otra”. Dígalo usted, me piden. Y lo estoy diciendo. Y que no salgan con que acusamos sin presentar pruebas, las pruebas son impresentables, va de por medio el empleo de esas personas, pero lo que apunto aquí, está pasando.

Los abusos y la corrupción son producto de la ausencia de honestidad en las personas. En Coahuila, resulta desconsolador reconocerlo, pero se trata de una virtud desdeñada por el grueso de la clase política. Que no se den por aludidos los que la conocen y ejercen.

A la población en general, a los clasemedieros de quienes en mucho depende el desarrollo económico de Coahuila, no se queden en casa el 7 de julio y salgan a votar, no es cierto que da lo mismo hacerlo que no hacerlo, por eso está plagado de indeseables el gobierno. Su disgusto, su hartazgo, no lo deje entre cuatro paredes, ni en la esterilidad del desahogo momentáneo, salga a votar el 7 de julio, haga patria a favor suyo. Necesitamos un equilibrio de fuerzas y los primeros beneficiados serán ustedes y sus familias.                                        

lunes, 17 de junio de 2013

Elegir en conciencia

En un régimen democrático el poder está efectivamente distribuido, no concentrado en sus oligarquías económico-políticas.

Por Esther Quintana Salinas
 
En un régimen democrático el poder está efectivamente distribuido, no concentrado en sus oligarquías económico-políticas. En una democracia, las personas son percibidas como seres capaces de defender sus intereses colectivos y sus proyectos para mejorar su vida en comunidad, sujetos claro a la regulación y a los controles públicos, es decir al orden normativo.
 
De ahí la relevancia de desarrollar la solidaridad y la colectivización, tan sin presencia en una comunidad como la nuestra. Los mexicanos no hemos sido educados para la participación en los asuntos que nos atañen, como parte sustantiva de la sociedad, por eso ha sido tan fácil para quienes llegan al cargo público de elección o de designación, actuar como si los gobernados no existieran, y cometer toda suerte de tropelías, abusos, raterías, en la más absoluta de las impunidades, lo que ha provocado a la vez, en el ánimo de la población un rechazo rayano en la repulsión a cuanto tenga que ver con política, políticos y autoridad.
 
Romper con ese círculo no resulta nada fácil, pero tampoco es imposible. La política necesita una inyección masiva de energía popular, no populista, necesita un movimiento genuino, serio, contundente, de la sociedad ante el que se cuadren gobernantes, legisladores, jueces, partidos políticos, sindicatos y por supuesto candidatos a cargos de elección popular.
 
La política atañe al gobierno y a la administración del estado, por eso tiene que ser desempeñada cabalmente. Cuando alguien dice “yo no soy político”, está equivocado, ser político es parte intrínseca de nuestra naturaleza gregaria, todos somos políticos, y no hay mejor espacio para realizarnos, para serlo a plenitud, que en el seno de la comunidad.
 
Por eso, no obstante el desprestigio que se carga a cuestas la política, gracias al accionar de políticos sinvergüenzas y faltos de escrúpulos, tengo que subrayar, que se trata de una actividad humana valiosa, necesaria, fuente sine qua non del estado moderno, en la que el ciudadano tiene un papel fundamental. No participar en ella implica no decidir, mantenerse al margen de los asuntos que son prioritarios para la vida en común. La política debe ser un espacio natural en el que se discutan diferencias y se tomen acuerdos, es en su ámbito donde problemas como la pobreza, la desigualdad, la inequidad, la injusticia sociales, deben ser tratados y solucionados con inteligencia.
 
Quien no participa ni siquiera tiene derecho a quejarse de los malos gobernantes, de la corrupción y la impunidad que priva tanto en lo público como en lo privado, de la violencia, de la inseguridad pública, del desempleo, de la educación mediocre que se imparte en la escuela a la que asisten sus hijos, de los pésimos servicios de salud que recibe, de la información sesgada de los medios que se prestan a ello… en fin, de todo eso que le quita dignidad a la vida.
 
El domingo 7 de julio tenemos elecciones en Coahuila. Como ciudadana, como coahuilense, como parte de esta comunidad en la que vivo, quisiera que los diferentes partidos políticos que participan en la contienda, a través de sus candidatos, estuvieran ocupados en presentar a los electores cuatro propuestas concretas, llanas, claras, objetivas, del proyecto con el que gobernarán de llegar a la alcaldía, pero también quisiera que los electores estuvieran indagando en la hoja de vida de los aspirantes para enterarse cuáles son sus méritos, sus trayectorias, para aspirar a semejante responsabilidad. Y también revise con lupa la planilla que lo acompaña, no es asunto menor.
 
No se deje tomar el pelo por la propaganda electoral, permítale a su sentido común que mande en su voluntad y privilegie espacio para su memoria. No premie la incompetencia, ni la irresponsabilidad en encargos anteriores, no les conceda oportunidad a los mentirosos, ni a quienes han solapado y legalizado raterías y rinden pleitesía al gobierno en turno.
 
Usted es el mandante, es el dueño de la casa, usted tiene en consecuencia, todo el derecho del mundo de elegir en conciencia y con LIBERTAD a quien se está alquilando para administrarla, no es al revés. Sea implacable en la elección, es su derecho y su deber.
 
Como ciudadana quisiera que los partidos políticos presentaran a los electores propuestas concretas

martes, 11 de junio de 2013

Decidir es trascendental

Estamos en un momento crucial para cambiarle el derrotero a nuestra entidad, ya basta de las mismas promesas electorales
Esther Quintana Salinas
 
La lucha contra un sistema como el que rige en Coahuila desde tiempos inmemoriales, es decir desde siempre, para ser eficaz debe darse en el ámbito cultural. La cultura política no debe concebirse como un punto de partida sino como un punto de llegada, es ahí en lo que debemos de centrar nuestros esfuerzos, quienes estimamos que en Coahuila debe darse la alternancia.
 
De que se necesita sangre nueva en la política, está fuera de discusión, lo que no debe permitirse es que lleguen a ejercerla personas divorciadas con los principios y los valores éticos que se requieren, para irle limpiando la suciedad que le han impuesto hasta hacerla repulsiva, los que solo la estiman como un medio para hacerse del poder.
 
Necesitamos una generación de políticos que estén en condiciones de vislumbrar la prosperidad de los gobernados en términos de educación, de salud, de empleo, una nueva clase política, que no le tenga miedo a la honradez. En nuestra Coahuila los escándalos de corrupción están a flor de piel, y esto ha causado más desconfianza y rechazo, sobre todo porque los culpables están sueltos, y el partido del que provienen los ínclitos, ni suda ni se abochorna, se conduce como si no tuviera ninguna responsabilidad en ello y no tiene empacho en presentarse a las elecciones con el traje de la inmaculada. Me pregunto qué es más insultante ¿si sus corruptelas o su cinismo?
 
En Coahuila el problema de la construcción de un poder público, legítimo y eficaz, es estremecedor, pero pareciera que al ciudadano promedio no le ha caído el veinte, como se dice en términos coloquiales, de lo que esto representa, y más grave porque el crimen organizado está haciendo su agosto en la entidad, y ello no es más que el reflejo de esa ausencia. Y no menos dramático, es el peso asfixiante de la deuda heredada de la administración anterior y legitimada por los diputados locales del partidazo, los efectos deslegitimadores de la austeridad pública, la dificultad de impulsar la actividad económica, el servicio público rebajado a los criterios de gestión…Todo esto no es más que la consecuencia de que el sistema imperante está agotado.
 
Debemos reflexionar con absoluta seriedad y responsabilidad sobre las posibilidades de una política capaz de producir innovaciones sociales, y eso es algo que el PRI se niega a entender, porque la realidad es que las innovaciones sociales ya no se gestan en las instancias políticas, sino en los otros espacios de la sociedad, vuelva la vista a la tecnología, las finanzas, el arte, la ciencia, y se dará cuenta de que tienen una dinámica muy distinta a la inmovilidad tozuda que le ha impuesto a la política el régimen sempiterno de Coahuila. Estamos en un momento crucial para cambiarle el derrotero a nuestra entidad, ya basta de las mismas promesas electorales, es hora de los grandes diseños que resulten de un rico debate social. Nunca como hoy se requiere la reflexión democrática en medio del grave impass que nos agobia.
 
Estas elecciones para ayuntamientos le dan una oportunidad de oro a los coahuilenses para iniciar la construcción de una entidad moderna, en la que la población deje de ser concebida como una masa que no piensa, ni razona, sino de una comunidad de personas de carne y hueso, que sufren, que exigen, que se manifiestan, respecto de las cuales la autoridad tiene una serie de deberes que cumplimentar, pero no como concesión graciosa, sino porque para eso están.
 
No espere usted que el partido de siempre y sus candidatos vayan por esto, no les interesa, no quieren instituciones democráticas ni poblaciones educadas cívicamente, porque esto arruinaría el analfabetismo político que han inculcado y sobre el que han enraizado su hegemonía.

martes, 4 de junio de 2013

Que no le arranquen su voto

No se deje engatusar por fotografías, ni dípticos, trípticos o volantes en los que le prometan el cielo y las estrellas

Dip Esther Quintana Salinas

No hay plazo que no se cumpla. Empezamos la etapa medular de las campañas. El presente mes en Coahuila y en las otras 13 entidades federativas en las que hay elecciones se intensificará el recorrido de calles, de plazas, de manifestaciones en busca del sufragio que permita, para el caso específico nuestro, la conformación de los 38 ayuntamientos que tendrán a su cargo el gobierno y administración de los municipios de la entidad los próximos 4 años.
 
Como cualquier persona que ame a Coahuila, usted tiene el deber de analizar las diferentes propuestas que han registrado los partidos políticos en sus plataformas municipales ante el IEPEC, y decidir cuál es la que le conviene a su municipio, de acuerdo a la realidad que usted mejor que nadie conoce, nomás por ser vecino del mismo, pagar impuestos, y porque tiene derechos y obligaciones otorgadas en nuestra Carta Magna, que ejercer y cumplir.
 
Le sugiero, respetuosamente que no se deje seducir por la verborrea de los discursos melosos, conozca la trayectoria de quien los pronuncia, y de ahí saque conclusiones sobre su congruencia o incongruencia. Si usted está hasta la coronilla de los tacos de lengua, definitivamente que esos no deben entrar en su listado de probables.
 
No se deje engatusar por fotografías, ni dípticos, trípticos o volantes en los que le prometan el cielo y las estrellas, así es como el diablo hace mercadotecnia para llevarse a los ilusos al infierno, y llegados allá les muestra la realidad triste y pelona, pero se fastidiaron porque ya no hay vuelta atrás.
 
Usted tiene derechos, son suyos, entre otros el de elegir con LIBERTAD al que estime que merece su confianza, de modo que no se deje vencer por entelequias – cosas que no pueden darse en la realidad – como la de que todo va a ser color de rosa a partir de que se convierta en su alcalde.
 
Si usted es de los que creen que los seres humanos son capaces por SÍ MISMOS de mejorar sus circunstancias personales, buscar y encontrar su propio camino, recorrer su geografía, enfrentar retos, levantarse si se cae y volver a la carga, definitivamente que usted está por un gobierno de alternancia.
 
Si usted es partidario del derecho a la objeción de conciencia, respecto de cualquier obligación impuesta de manera arbitraria por la autoridad a cargo, pasándose por debajo de las extremidades inferiores el bienestar de sus gobernados, debe cerrarles el paso a quienes han dado muestras al por mayor de que es parte de su naturaleza comportarse con esa mezquindad. Coahuila necesita estadistas como alcaldes, no dictadorsetes tracaleros.
 
Si usted está cansado, hastiado de que las concesiones para el transporte urbano, por ejemplo, se entreguen a los incondicionales que aceptan sin chistar todo género de proyectos, sin justificación para su implementación, en un vergonzoso palique de corrupción e impunidad, pues tendrá que reflexionar seriamente si lo sigue consintiendo o le pone un hasta aquí.
 
Si es contrario a la entrega de cheques que se pagan con dinero de la nómina municipal, a lideresas de un partido político, por hacer un trabajo PARTIDISTA de control en las colonias populares, y se ataca a golpes a quien los agarra en plena ejecución de la maroma, tendrá que valorar con toda responsabilidad el 7 de julio, si quiere seguir financiando esa tropelía en perjuicio suyo.
 
Si usted está decidido a construir una democracia fuerte y consistente, en el sentido de no darle un cheque en blanco a los políticos, sino un mandato concreto que se traduzca en servicios que abonen a vivir en una comunidad organizada y funcionando a favor de la población, pues tendrá una oportunidad de oro para cristalizarlo en las urnas en el mes de julio.
 
De modo, que el rumbo a Coahuila, quien se lo tiene que dar, es usted, usted y nadie más. No se resigne a vivir como apestado en su propia casa.

lunes, 6 de mayo de 2013

Aprobamos un acuerdo para realizar trabajos de vigilancia, fiscalización y control del uso y destino de los recursos públicos en los procesos electorales


Amigos:

Por este medio les quiero informar que en la sesión del pasado 29 de abril, aprobamos en el Pleno un acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), a fin de que la Comisión Especial de Programas Sociales realice trabajos de vigilancia, fiscalización y control del uso y destino de recursos públicos en los procesos electorales.

La Jucopo le pide a la comisión que presente un calendario de labores que abarque el desarrollo de los procesos electorales en curso, buscando se evite cualquier uso indebido en apoyo a partidos políticos o candidatos.

Se solicita que informe, con oportunidad, sobre el resultado de sus tareas específicas, a efecto de que la Jucopo esté en aptitudes de formular la posición que corresponda.

En el documento aprobado se detalla que con el propósito de que los integrantes de la comisión especial logren su labor, se instruye a los órganos competentes de la Cámara de Diputados hagan las asignaciones presupuestarias y de recursos humanos y materiales para el debido cumplimiento de sus tareas.

Se exhorta a la Secretaría de Desarrollo Social a que preste su colaboración y apoyo para que la Comisión Especial de Programas Sociales de la LXII Legislatura pueda desempeñar eficazmente las tareas para las que fue creada.

El diputado Ricardo Mejía Berdeja (Movimiento Ciudadano), se pronunció a favor del acuerdo, “ya que el presidente de este órgano legislativo, Francisco Coronato Rodríguez, es garantía de imparcialidad; sin duda, su labor contribuirá al blindaje electoral en los 14 estados del país que tendrán comicios”.
 
 
En tanto, Manuel Huerta Ladrón de Guevara (PT), al hablar en contra, señaló que no se incluyeron propuestas de su grupo parlamentario para que estados y municipios se desvinculen de la aplicación de programas sociales y se busquen los mecanismos que transparenten la ejecución “además de publicar los padrones de beneficiarios”.