Les
quiero informar que el 29 de abril aprobamos un dictamen para efectuar un plan
de manejo para baterías que contengan litio, níquel, mercurio, cadmio,
manganeso, plomo o zinc, cuyo desecho produce efectos perjudiciales en el medio
ambiente y los recursos naturales.
El
documento, aprobado por 400 votos a favor, cero en contra y tres abstenciones,
reforma y adiciona artículos de la Ley General para la Prevención y Gestión
Integral de los Residuos, deviene de una iniciativa presentada en marzo de
2008, por el entonces senador Silvano Aureoles Conejo (PRD).
El
dictamen aprobado fue devuelto con modificaciones al Senado de la República.
El
documento ubica dentro de los residuos de manejo especial a las pilas que
contengan litio, níquel, mercurio, cadmio, manganeso, plomo, zinc, o cualquier
otro elemento que permita la generación de energía en las mismas, en los
niveles que no sean considerados como residuos peligrosos en la Norma Oficial
Mexicana.
Asimismo,
instaura como facultad de la federación elaborar el Programa Nacional para la
Prevención y Gestión Integral de los Residuos de Manejo Especial, y su
instrumentación, en conjunto con las entidades federativas y municipios.
Instituye
también que los estados y municipios deberán elaborar e instrumentar los
programas locales para la prevención y gestión integral de los residuos sólidos
urbanos y de manejo especial, de conformidad con la legislación vigente.
Además,
indica que los grandes generadores y los productores, importadores,
exportadores y distribuidores de pilas y baterías eléctricas estarán obligados
a la formulación y ejecución de planes de manejo de estos productos como
residuos especiales.
El
documento explica que en México se comercializan cada año aproximadamente 600
millones de pilas y baterías primarias, lo que representa un consumo anual
promedio de seis pilas por habitante, sin considerar las que vienen incluidas
en los aparatos nuevos.
Expone
que el mercado informal en México, al paso de los años, ha elevado su presencia
para la venta de productos, llegando a representar 50 por ciento del total de
pilas vendidas, lo que conlleva excesiva generación de residuos con vida útil
corta, derivada de su mala calidad.
Por
ello, señala la necesidad de establecer mecanismos y especificaciones para el
adecuado manejo de este tipo de residuos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario