Sesión ordinaria, Cámara de Diputados
5 de diciembre de 2013
5 de diciembre de 2013
Buenas noches.
Señoras legisladoras y legisladores:
Quienes me han precedido en el uso de la palabra
pues han dicho todo lo que sus ronco pecho les ha permitido, porque es el mismo
artículo, el 59 y empezaré a decirles que he sido diputada de representación
proporcional y ahora soy diputada de mayoría.
En el artículo 51 de nuestra Carta Magna se
establece que la Cámara de diputados se compondrá de representantes de la
nación, electos en su totalidad cada tres años y de acuerdo con el diccionario
universal de términos parlamentarios, se considera la representación nacional
como el conjunto de personas que son elegidas en las provincias o entidades de
un estado con pretensión de nación y este es un conjunto de individuos unidos
solidariamente por afinidades étnicas, lingüísticas, históricas, culturales,
etcétera, etcétera, etcétera y que se congregan para tratar un asunto en común,
esto dice el diccionario.
Dicho en términos llanos, quienes integramos este
Congreso, fuimos electos por los ciudadanos para tratar los asuntos que son de
interés pues de los ciudadanos, sin embargo, la propia Constitución distingue
dos formas de acceder a este poder constituido, por la vía de la mayoría y por
la vía de la representación proporcional.
A los diputados de mayoría los trae el voto directo
de los electores, a los de representación proporcional no, dependen del
porcentaje que saquen los primeros. La representación proporcional, todos
sabemos que es un mecanismo empleado como una figura necesaria para el
contrapeso del poder porque si bien es cierto, en una democracia las mayorías
mandan, pues también lo es que no por esto las minorías dejan de existir y se
requiere de su participación para que un sistema democrático funcione como tal
con contrapesos y equilibrios.
En México la representación es muy pobre, si ahorita
nos salimos y le preguntamos a los mexicanos que nos encontremos a estas horas
si nos consideran nuestros representantes, ya mejor ni digo lo que nos van a
contestar, la realidad es que con este cargo que tenemos no somos nada gratos,
somos los servidores más rechazados, nos repudian, por eso es importante darle
vida a la representación y la reelección y yo respeto a los compañeros de
izquierda, la reelección es un instrumento que conlleva a alcanzar este
propósito, por eso es de entenderse como un avance importante en esta reforma
que hoy estamos discutiendo.
La reelección le va a permitir al elector, al
ciudadano empoderarse, llamarnos a cuentas a sus representantes, le pertenece
al elector premiar a su representante si hizo el trabajo bien o mandarlo a Chihuahua
a un baile si lo hizo mal, es una manera de deshacerse de ellos.
La representación por la vía de mayoría lo permite,
pero la de representación proporcional no, por lo tanto la esencia de la
reelección es fortalecer la representación popular, esa que se originó en las
urnas y que se tradujo en un número de sufragios que determinaron que A o B se
convirtiera en legislador o legisladora, hay un voto directo de por medio y así
lo decidió y no se trata y lo digo con toda franqueza, no se trata de negarle
en los términos que viene el artículo 59 a los diputados de representación
proporcional su derecho a la reelección porque al final del día y también lo
tenemos que decir, hay diputados por este principio, han pasado por diferentes
legislaturas en donde han hecho un trabajo bien hecho, eso no lo podemos negar
tampoco, también se ha hecho.
Para que el legislador cobre consciencia de que a
quien le debe el cargo y por ende se siente comprometido y actúa en
consecuencia y se esmere en trabajar a favor de quienes le entregaron el
privilegio de servirles, manteniéndose en contacto permanente y trabajando para
ellos y que sepan que su carrera política se la debe a sus representados, es
muy importante la reelección y también es necesario para que los partidos políticos
enriquezcan sus filas con liderazgos y talentos nuevos para que traigan vientos
frescos y renuevan lo que no sirve y lo que está desprestigiado, que este
artículo no quede en los términos en los que está planteado.
Esto le dará un vuelco, quizá no inmediato, pero
hacia allá irá encaminado una nueva manera de hacer política y es factible que
la corrupción y la impunidad empiecen a ir la baja y que las instituciones
públicas realmente lo sean y que los mexicanos empiecen a creer porque aquí lo
demuestren sus gobernantes con hechos, que la honestidad no está peleada con el
ejercicio del poder público y tener (…) y que vale la pena fortalecerla.
Por lo tanto yo propongo en un ánimo que esto se
pueda lograr, que se agregue simplemente lo siguiente al artículo 59 en su
párrafo: Para la reelección de los diputados por el principio de representación
proporcional, luego de haber sido electos por os periodos consecutivos, tendrán
que hacerlo por el principio de mayoría relativa en su tercera y cuarta
oportunidad.
Esa es la propuesta. Gracias pro su atención y por
su paciencia.
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